05 / Caso seleccionadoMarca destino · Veracruz

Coscomatepec.

Un territorio que se mira, se recuerda y se saborea.

Construimos un lenguaje capaz de reunir volcán, memoria, oficios, gastronomía y aventura en una marca que la comunidad pudiera reconocer como propia.

Calle empedrada de Coscomatepec al atardecer
Coscomatepec · Altas Montañas de VeracruzLa vida cotidiana como punto de partida
ProyectoMarca destino
TerritorioAltas Montañas · Veracruz
MétodoComunidad · Memoria · Archivo
Idea rectoraVer para vivir
(01)Leer el territorio

El nombre ya contenía una manera de entender el lugar.

Coscomatepec reúne las voces nahuas Cuescomatl, el granero donde se resguardan las semillas, y Tépetl, cerro. La memoria local sitúa en 1325 el origen de Tetlalpan, “lugar de tierras pedregosas”, y conserva vestigios totonacas, teo-chichimecas y cuatutochcas junto a las huellas de la conquista mexica y la colonización franciscana.

Esa superposición era más valiosa que cualquier eslogan inventado. El Pico de Orizaba, los antiguos caminos, la arquitectura, la música y los oficios permitían narrar un territorio vivo: no una postal detenida en el pasado, sino una comunidad que todavía guarda, transforma y comparte sus semillas.

“Ver para vivir.”

La invitación que organiza todo el sistema
Una marca hecha con muchas miradas

La identidad se construyó escuchando a quienes conocen el territorio desde dentro.

El proceso reunió al equipo municipal, su presidente, habitantes, comerciantes y personas de distintos oficios. Cada conversación aportó otra forma de mirar Coscomatepec: desde la historia y el patrimonio hasta el pan, el café, los amaneceres y la vida diaria alrededor del volcán.

La colaboración con Itzel Mendoza y Colectivo Rokunin amplió el archivo visual y su proyección digital, incluida la colección en Google Arts & Culture. Jessie participó en la curaduría de contenidos para la presentación como Pueblo Mágico. La marca surgió así de un trabajo colectivo, no de una mirada impuesta desde fuera.

(02)El lenguaje de la marca

Volcán, estrella y horizonte

Una firma territorial capaz de contener muchas historias sin perder unidad.

Logotipo de Coscomatepec
La marca destino como firma compartida

El símbolo nace de la geografía que ordena la experiencia del lugar. La montaña no funciona como una ilustración decorativa: es orientación, clima, memoria y presencia cotidiana. La estrella abre el sistema hacia la observación y la posibilidad de descubrir.

La frase “Ver para vivir” convierte esa mirada en acción. Puede acompañar patrimonio, gastronomía, naturaleza o aventura y, al mismo tiempo, conservar una voz reconocible. El lenguaje deja espacio para que cada experiencia complete el significado de la marca.

Construcción visual de la identidad de Coscomatepec
El territorio sintetizado en un sistema visual
(03)Una narrativa flexible

De la memoria al sabor y del paisaje a la aventura, cada experiencia completa la misma invitación.

La Ruptura del Sitio recuerda la salida insurgente encabezada por Nicolás Bravo en la madrugada del 4 de octubre de 1813, después de 33 días de resistencia. El relato conserva ingenio, comunidad y libertad; por eso “Recordar para vivir” vuelve el pasado una experiencia presente.

La iglesia de San Juan Bautista, el Cristo de la Agonía, el reloj inglés de 1903, el pan tradicional, el Baalbak’Kaab y las panelitas conviven con El Nacimiento, el Paseo del Liquidámbar, el Camino Viejo a Tomatlán y la vía ferrata de Tecoac. La marca articula esas capas sin reducirlas a una sola imagen.

Aplicación editorial de la campaña Recordar para vivir
Memoria · Recordar para vivir
Aplicación editorial de la campaña Adrenalina para vivir
Naturaleza · Adrenalina para vivir
1325El origen de Tetlalpan en la memoria histórica local
1813La Ruptura del Sitio convertida en memoria viva
5Capas: origen, memoria, sincretismo, sabor y aventura
Lo que permanece

Una marca pública es valiosa cuando puede sobrevivir a la administración que la encargó.

El verdadero reto de una marca destino no es atraer miradas por un momento, sino ofrecer un lenguaje que habitantes, comercios, guías y visitantes puedan usar sin perder el vínculo con la historia local.

Coscomatepec demuestra que la identidad territorial gana fuerza cuando el diseño no sustituye a la comunidad: la escucha, la edita y hace visibles las relaciones que ya sostenían la vida del lugar.

(05)Colaboración

Un territorio contado desde la experiencia de su propia gente.

Investigación y participación: equipo municipal, habitantes, comerciantes y oficios de Coscomatepec. Archivo visual y proyección digital: Itzel Mendoza y Colectivo Rokunin, con colaboradores fotográficos. Curaduría de contenidos para Pueblo Mágico: Jessie. Estrategia, identidad, lenguaje y sistema editorial: Cetia Media Branding.

Proyecto 05 / Coscomatepec

Un destino permanece cuando su gente puede reconocerse en la historia que cuenta.

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